Perspectivas
Reajuste tras las vacaciones
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Global Fixed Income Bulletin
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enero 22, 2026
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Reajuste tras las vacaciones |
Los mercados de renta fija cerraron el año con un amplio reajuste de las expectativas de tipos, ya que las decisiones y los mensajes de los bancos centrales reforzaron una visión más cautelosa de la política monetaria. En los mercados desarrollados, las TIRes subieron y las curvas se empinaron, ya que los inversores retrasaron las expectativas de futuros recortes y otorgaron mayor peso al aumento de las primas por plazo. En Estados Unidos, la Reserva Federal aplicó un recorte de 25 puntos básicos (pb), pero su ‘guidance’ enfatizó la dependencia de los datos, anclando las TIRes en el tramo corto mientras los tipos globales más altos impulsaron al alza los vencimientos largos. En Europa, el Banco Central Europeo mantuvo los tipos sin cambios pero adoptó un tono más restrictivo, provocando un aumento cercano a 20 pb en los bunds a 10 años, mientras persistía la divergencia de políticas en otros lugares, incluida una subida del Banco de Japón y un recorte interpretado como restrictivo por parte del Banco de Inglaterra. En el mercado de divisas, el dólar estadounidense se debilitó ligeramente en el mes, con la corona sueca y el dólar canadiense destacando al alza y el yen japonés rezagado.
A pesar del aumento en las TIRes de deuda soberana, los mercados de crédito cerraron el año con un tono constructivo. Los diferenciales ‘investment grade’ se estrecharon ligeramente, apoyados por fuertes entradas de capital a fin de año, emisión primaria limitada y demanda sostenida de ‘carry’, con el crédito europeo destacando. El crédito ‘high yield’ estadounidense registró su mejor mes del cuarto trimestre, beneficiándose de un mayor apetito por el riesgo, factores técnicos favorables y un contexto benigno de impagos, mientras que los bonos convertibles quedaron rezagados ante la renovada volatilidad en renta variable vinculada a criptomonedas, pese a una sólida emisión primaria.
Los mercados titulizados se situaron entre los que obtuvieron mejores resultados en diciembre. Los diferenciales de las titulizaciones hipotecarias (MBS) de agencia se estrecharon significativamente, ya que la curva de rentabilidades se pronunció y las valoraciones siguieron siendo atractivas frente a otros sectores ‘core’ de renta fija. La demanda por parte de gestores se mantuvo fuerte y surgieron señales tempranas de estabilización en la participación de balances bancarios, mientras el ajuste del balance de la Reserva Federal continuaba a un ritmo moderado. La emisión de titulizaciones de activos (ABS), titulizaciones hipotecarias sobre inmuebles residenciales (RMBS) de no agencia y titulizaciones hipotecarias sobre inmuebles comerciales (CMBS) fue estable1, cerrando un sólido año de oferta y reforzando el papel del sector como alternativa de alto ‘carry’ y menor duración dentro de las carteras de renta fija.
Perspectivas y asignación global de activos
Tipos y divisas de mercados desarrollados
(Duración neutral, ‘steepeners’ de curvas e infraponderación en USD)
Tras el reciente reajuste de las expectativas sobre posibles rebajas de tipos de interés, mantenemos una postura de duración neutral en los mercados desarrollados, complementada por expresiones regionales específicas. Mantenemos una duración de tipos larga fuera de Japón, con posiciones en deuda pública británica, tipos de la zona euro y el extremo frontal canadiense. En Estados Unidos, somos neutrales en duración directa en valores del Tesoro y seguimos expresando nuestras opiniones a través de ‘steepeners’ de curvas. También mantenemos ‘steepeners’ en Alemania y Francia, principalmente, en los segmentos de 5 a 30 años y de 10 a 30 años, lo que refleja nuestra expectativa de que las primas a plazo seguirán subiendo, junto con los persistentes déficits fiscales y la dinámica de emisión más alta durante más tiempo. Las estructuras de pronunciamiento en Estados Unidos, Reino Unido y Australia ofrecen una atractiva relación riesgo-recompensa en un entorno en el que es probable que el ‘carry’ siga siendo el impulsor dominante de las rentabilidades.
Mantenemos una posición corta en duración de tipos japoneses, lo que refleja el aumento de las primas a plazo y las expectativas de una mayor normalización de las políticas por parte del Banco de Japón, aunque hemos reducido la posición ya que las valoraciones se han vuelto más atractivas. En los mercados vinculados a la inflación, recogimos beneficios en posiciones en tasas de inflación implícita en Japón, manteniendo al mismo tiempo una postura constructiva sobre los valores del Tesoro estadounidense protegidos contra la inflación (TIPS).
En divisas, aumentamos la exposición a una cesta de monedas de beta más alta frente al USD, volviendo a introducir el dólar neozelandés y rotando desde el forinto húngaro hacia el esloti polaco en función de la dinámica relativa de los bancos centrales. De cara a 2026, las oportunidades de divisas son cada vez más atractivas. El USD sigue sobrevalorado según estándares históricos y esperamos una depreciación gradual a medida que avance la relajación de la Reserva Federal y se reequilibren los flujos de capital globales. Este contexto respalda la exposición selectiva a monedas de alto ‘carry’ y aquellas respaldadas por la mejora de los fundamentales de crecimiento, al tiempo que seguimos atentos a los riesgos políticos y geopolíticos.
Deuda de mercados emergentes
(Sobreponderación)
La deuda soberana y corporativa de mercados emergentes sigue siendo una oportunidad destacada para 2026. Una inflación más baja, unas TIRes reales elevadas y un impulso de reformas creíble en varios países sustentan un entorno macro favorable. Las valoraciones —especialmente en los mercados locales— siguen siendo atractivas y muchas monedas de mercados emergentes están infravaloradas con respecto al USD. Aunque el conjunto de oportunidades es amplio, la dispersión es alta, lo que hace que la selección de país y la disciplina de política sean fundamentales. Favorecemos mercados con marcos monetarios creíbles, unos fundamentales mejorados y unos diferenciales de rentabilidad real atractivos frente a los mercados desarrollados.
Crédito corporativo
(Infraponderación en ‘investment grade’, pequeña sobreponderación en ‘high yield’)
Seguimos infraponderados en crédito ‘investment grade’, lo que refleja valoraciones ajustadas, debilitamiento de los factores técnicos y máximos de los fundamentales. Si bien los balances del segmento ‘investment grade’ siguen siendo saludables —caracterizados por una liquidez sólida, un riesgo de rebaja de calificación bajo y un apalancamiento conservador—, los diferenciales son ajustados según los estándares históricos, lo que deja poco margen de error. La elevada emisión de deuda a largo plazo para financiar la inversión en inmovilizado relacionada con la IA, junto con una cartera de fusiones y adquisiciones activa, plantea nuevos retos al contexto técnico. En los niveles actuales, un ensanchamiento moderado de los diferenciales podría erosionar sustancialmente el excedente de ‘carry’.
A escala regional, preferimos Europa frente a Estados Unidos, respaldada por una dinámica de oferta más equilibrada. Desde el punto de vista sectorial, favorecemos el sector financiero —especialmente los bancos— dadas las sólidas posiciones de capital, los resilientes beneficios y la limitada oferta neta. Estamos infraponderados en el sector no financiero con calificación A, donde el riesgo de fusiones y adquisiciones es más agudo.
Mantenemos una sobreponderación moderada en emisores ‘high-yield’ seleccionados tanto en Estados Unidos como en Europa. Los fundamentales siguen siendo favorables, con una mejora de la calidad promedio del crédito, bajas tasas de impago y un apalancamiento manejable. Aunque los diferenciales se encuentran cerca de mínimos posteriores a la crisis, el ‘carry’ de mayor rentabilidad, una duración del diferencial más corta y una mayor dispersión de los emisores crean oportunidades atractivas para la selección de valores. Se espera que los impagos repunten moderadamente, pero permanezcan contenidos, lo que respalda la continua demanda de los inversores.
Préstamos apalancados
(Infraponderación)
Prevemos una mayor oferta neta y una mayor dispersión en los préstamos apalancados. Si bien la demanda de obligación de préstamos garantizados (CLO) sigue siendo un soporte técnico clave, los sectores económicamente sensibles están mostrando signos de tensión, lo cual contrasta con la solidez de los emisores vinculados a software y tecnología. Dadas las expectativas de rebajas de los tipos de la Reserva Federal, preferimos la exposición a tipos fijos frente a los activos de tipo variable y seguimos infraponderados en la clase de activos.
Titulizaciones
(Sobreponderación)
Las titulizaciones hipotecarias de agencia (MBS) y las titulizaciones hipotecarias sobre inmuebles residenciales (RMBS) de no agencia siguen siendo nuestra sobreponderación de mayor convicción para 2026. Nuestra sobreponderación en MBS de agencia obtuvo una sólida rentabilidad absoluta, excedente y relativa en 2025, respaldada por un pronunciamiento alcista de la curva de tipos, una compresión de la volatilidad implícita hasta mínimos posteriores a 2021 y una mejora gradual pero persistente de los factores técnicos del mercado. De cara al futuro, creemos que los MBS de agencia siguen ofreciendo un atractivo repunte de los diferenciales en relación con los niveles históricos y otros sectores ‘core’ de renta fija, proporcionando un valor relativo atractivo frente a los bonos corporativos ‘investment grade’ y las alternativas al efectivo.
Prevemos que la demanda de MBS de agencia se fortalezca aún más a medida que se relajen las restricciones reglamentarias, bajen los tipos a corto plazo y los balances bancarios se vuelvan más flexibles. Además, los gestores de dinero siguen atraídos por la combinación de ‘carry’ y garantía de alta calidad del sector. La postura de política favorable de la Reserva Federal, junto con la reducción continuada, pero medida, de las MBS mantenidas por la Reserva Federal, debería suponer un impulsor adicional al limitar la presión sobre la oferta y respaldar la liquidez del mercado.
Las RMBS de no agencia también ofrecen un conjunto de oportunidades atractivo, respaldado por precios estables de las viviendas, bajas ratios préstamo-valor y tasas de morosidad históricamente bajas. La dinámica de la oferta y la demanda sigue siendo favorable, con una emisión nueva limitada y un riesgo de refinanciación mínimo dada la alta proporción de prestatarios sujetos a tipos hipotecarios bajos. Estos factores, combinados con la lenta reducción de las posiciones mantenidas por la Reserva Federal, siguen respaldando el perfil de crédito resiliente del sector.
Dentro de las titulizaciones hipotecarias sobre inmuebles comerciales (CMBS), los fundamentales siguen siendo resilientes, en particular, en segmentos de mayor calidad. Vemos oportunidades atractivas en el sector hotelero, especialmente, en inmuebles de lujo y trofeo, donde las tendencias de demanda y los flujos de efectivo se han estabilizado. Las CMBS de oficinas también presentan valor selectivo, respaldadas por la mejora de las tasas de ocupación y un entorno de tipos de interés más estable. Seguimos favoreciendo la exposición a logística, almacenamiento y activos multifamiliares de alta calidad, donde la rentabilidad operativa sigue siendo sólida. Aunque las CMBS siguen siendo una asignación de alta convicción, la dispersión entre tipos de inmuebles y regiones está aumentando, lo que hace que la selectividad sea crítica. Por tanto, nuestra exposición se centra en el mercado de activo único y prestatario único (SASB), lo que permite una mayor transparencia y control sobre los flujos de efectivo subyacentes.
Por último, seguimos siendo optimistas con respecto a los ‘covered bonds’ daneses. La profundidad del mercado, el sólido marco jurídico y el respaldo de una economía políticamente estable y un mercado inmobiliario resiliente respaldan su carácter defensivo. Las valoraciones siguen siendo atractivas para los activos de alta calidad y la pronunciada curva del gobierno danés sigue ofreciendo atractivas TIRes cubiertas en USD para los inversores globales.