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Global Fixed Income Bulletin
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mayo 15, 2020
El largo y tortuoso camino
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mayo 15, 2020

El largo y tortuoso camino


Global Fixed Income Bulletin

El largo y tortuoso camino

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mayo 15, 2020

 
 

Los calamitosos acontecimientos de marzo no tardaron en quedar atrás al recuperarse los mercados en abril. De hecho, hemos vivido 18 meses de mercados bajistas y alcistas (tanto de crédito como de renta variable) que se han visto comprimidos en esas nefastas semanas desde comienzos de marzo. El índice S&P 500 subió un 13% y se anotó su mejor mes desde enero de 1987, mientras que el índice Bloomberg Barclays US Corporate rindió un 5,2%. En marzo y abril, vivimos algunas de las mejores jornadas y semanas y algunas de las peores. La volatilidad de los tipos de interés se desplomó y en este momento se encuentra próxima a sus niveles anteriores a la crisis. Sin embargo, el mundo también registró los peores datos económicos de la historia, al menos, en un periodo tan breve. Cada dato que se publicaba en Europa y Estados Unidos era peor que el anterior, superando, en gran parte de las ocasiones, previsiones y expectativas deprimentes. Aun así, los mercados subieron.

 
 

Se tomaron medidas desde el frente de política que funcionaron o mostraron claros signos de servir a su objetivo: política monetaria, política fiscal y política sanitaria, igualmente importante. En los tres frentes, las medidas tomadas fueron inauditas. La Reserva Federal incorporó más de 3 billones de USD a su balance en cuestión de semanas. El Congreso estadounidense aprobó paquetes de apoyo fiscal de dimensiones sin precedentes orientados a ofrecer ingresos directos y respaldo en forma de créditos al sector corporativo, en colaboración con la Reserva Federal y el sector bancario para distribuir las ayudas, valoradas en billones de dólares. De hecho, existen estimaciones que apuntan que, como resultado de todas las medidas de política tomadas en Estados Unidos, los ingresos nacionales (según se definen en las partidas del PIB) en realidad subirán este año. Como sucede con cualquier guerra —y esta es una guerra contra el virus—, una potencia de fuego apabullante con frecuencia da resultado. Hasta ahora, los responsables de política van en cabeza.

El título de nuestro comentario del mes pasado, “El final del comienzo”, parece muy apropiado. La guerra de la política económica se ha ganado al inyectarse en el conjunto de la economía suficientes ayudas y confianza, para brindar a la política sanitaria una posibilidad para frenar las tasas de infección hasta niveles suficientemente bajos que permitan reactivar las economías. La buena noticia es que esto ya está sucediendo y es probable que resulte favorable para los precios de los activos. La mala noticia —o incómoda— es que no sabemos si este enfoque funcionará en Norteamérica, Europa y numerosos países emergentes. China, el primer país en entrar en la crisis y el primero en salir, podría darnos algunas pistas sobre qué cabe esperar de los patrones de recuperación. Hasta ahora, la evidencia apunta a una evolución aletargada (que podría rebotar desde mínimos) del sector de servicios (con motivo de la debilidad del consumo) y un repunte más convincente del sector manufacturero, recientemente atemperado por los débiles datos de exportaciones (por el descenso de la demanda externa). La posibilidad de que se produzca una nueva oleada de infecciones también podría poner en peligro una recuperación más decisiva de la actividad económica y es necesario seguir la evolución al respecto. En vista de todos los factores imponderables que se ciernen sobre el futuro cercano, pero teniendo en cuenta los avances logrados, está justificado mostrar un optimismo cauto. Si bien puede que nos hallemos en un “camino largo y tortuoso”, cuanto mayor sea su horizonte de inversión, más confianza pensamos que debería albergar.

 
 
 
Gráfico 1: Rendimiento de los activos desde el comienzo del año
 

Nota: rentabilidad en USD. Fuente: Bloomberg. Datos a 30 de abril de 2020. Los índices se facilitan con fines meramente ilustrativos y no es su objetivo describir el rendimiento de una inversión concreta. La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros. Consulte a continuación las definiciones de los índices.

 
 
 
Gráfico 2: Variaciones mensuales de monedas frente al USD
 

Fuente: Bloomberg. Datos a 30 de abril de 2020. Nota: una variación positiva indica apreciación de la moneda con respecto al USD.

 
 
 
Gráfico 3: Variaciones mensuales considerables de las rentabilidades a 10 años y los diferenciales
 

Fuente: Bloomberg, JP Morgan. Datos a 30 de abril de 2020.

 
 

Perspectiva para la renta fija

Tras la evolución de marzo, caracterizado por frenéticas subidas y bajadas, abril trajo consigo un esperado alivio. Las medidas de política tomadas revistieron dimensiones y estructuras sin precedentes, mostrando asimismo un nivel de coordinación —si bien, indirecta— de las vertientes monetaria y fiscal inauditas desde la década de 1940, y contribuyeron a la estabilización de los mercados monetarios, de deuda pública y de crédito. Los activos de riesgo repuntaron y las rentabilidades de la deuda pública cayeron, lo cual es importante. El desplome sincronizado de la actividad económica global se correspondió con una respuesta de política asimismo sincronizada con mensajes implícitos: “haremos todo lo que haga falta” y “fracasar no es una opción”, lemas propios de una guerra para el conflicto actual contra la COVID-19.

Al mejorar las noticias, podríamos calificar la debilidad sin precedentes de los datos económicos como positiva y los negativos precios del petróleo como positivos, en el perverso sentido de que lo que se encuentra en cero solo puede subir. La combinación de medidas de política ingentes en los frentes monetario, fiscal y sanitario con el sentido —y esto es una mera corazonada— de que la actividad económica llegará a su punto más bajo en abril/mayo está traduciéndose en una mejor evolución de los mercados de activos. Consideramos que la rentabilidad de la deuda pública —en general y quizá no en el caso de todos los países— de mercados desarrollados, la renta variable y el petróleo alcanzaron sus mínimos en marzo/abril y el empleo hará lo propio en mayo, pero ¿cómo evolucionaremos a partir de este momento tras las fuertes alzas de abril?

Prevemos que la expansión cuantitativa continuará de forma ilimitada en los próximos meses en los diferentes mercados desarrollados, si bien a un ritmo menor en vista de las frenéticas intervenciones de marzo y abril. Es todavía demasiado temprano para poder determinar el impacto último del coronavirus para la economía y los mercados globales. ¿Causarán las reaperturas una segunda oleada de infecciones? ¿Regresarán a la “normalidad” los viajes y el ocio? ¿Qué evolución trazará la recuperación económica y cuál será su magnitud? ¿En forma de V? No es probable, salvo que se obre un milagro sanitario, dada la grave disrupción de la economía global y los persistentes efectos sobre la conducta de los consumidores. ¿Tendrá la recuperación la forma de un tic, con un repunte no tan pronunciado como la caída? ¿O podría ser en forma de L o de W? No lo sabemos. Sí pensamos que las rentabilidades de la deuda pública sin riesgo seguirán siendo bajas y, por ende, una improbable fuente de rendimiento de cara al futuro, y que la inflación no será un problema. Por esto, creemos que los bancos centrales mantendrán un enfoque acomodaticio indefinido o incluso llevarán sus estímulos a nuevos niveles.

Es probable que la consolidación de la mejora en la percepción de riesgo observada durante abril resulte positiva para los activos de riesgo. Por ejemplo, aunque las perspectivas económicas y sanitarias parecen haber mejorado considerablemente y la volatilidad ha disminuido, los precios de la deuda pública y los diferenciales de los activos con grado de inversión por lo general reflejan esa evolución, es decir: una recesión profunda, pero corta, no una depresión. Con el fin de asistir a una mayor compresión de los diferenciales de los bonos corporativos, con grado de inversión y de high yield, la economía tendrá que salir del confinamiento de manera ordenada. Es probable que las ayudas de los gobiernos vía ingresos al ritmo que han presentado recientemente resulten insostenibles más allá del verano. Por ejemplo, se espera que el programa de préstamos a plazo titulizados (TALF) de la Reserva Federal finalice a finales de septiembre. Esto, naturalmente, no significa que los programas y las ayudas no puedan renovarse o ampliarse, solo que su coste a medio plazo en clave de deuda, baja productividad, pérdida de ingresos y descenso de la calidad de vida —esperemos que solo en comparación con las expectativas anteriores— puede ser significativamente elevado. Por tanto, aunque los diferenciales siguen siendo más amplios con respecto a sus niveles previos a la crisis, se descuenta un optimismo a corto plazo relativamente elevado.

Dos sectores quedaron a la zaga en el repunte de abril: el crédito titulizado y la deuda de mercados emergentes. Esto fue así por la sencilla razón de que ninguno se benefició directamente de todas las políticas de apoyo monetarias y fiscales anunciadas y desplegadas en marzo y abril. Así pues, las atractivas valoraciones, la estabilización de los precios de las materias primas y los avances en las iniciativas de financiación y alivio de la deuda orientadas directamente a las economías emergentes podrían combinarse e impulsar su deuda a corto plazo.

El crédito titulizado tampoco repuntó tanto como el crédito de la esfera desarrollada (o bonos de titulización hipotecaria de agencia) por la misma razón que los mercados emergentes. Por esta razón, consideramos que hay más margen para que el crédito titulizado alcance al crédito corporativo en los próximos meses, pues existen margen para que los diferenciales se compriman a medida que las economías dejen atrás sus mínimos, por así decirlo. Las nuevas emisiones siguen siendo muy escasas y las ventas en el mercado secundario se han ralentizado sustancialmente, mientras que la demanda parece estar aumentando de forma sostenida. No es probable que los diferenciales recuperen rápidamente sus niveles anteriores a la crisis de la COVID-19 —sucede lo mismo con los diferenciales de crédito en general— en vista de los elevados riesgos económicos que plantea el virus, si bien prevemos que continúen estrechándose desde sus cotas actuales.

Seguimos confiando en que lo peor haya pasado, al igual que los mercados financieros, por lo que una segunda oleada de infecciones que exija nuevos confinamientos podría resultar perjudicial para los activos de riesgo. China no relajó su confinamiento hasta que, fundamentalmente, venció al virus e incluso ahora siguen vigentes las medidas de distanciamiento social y las restricciones a los viajes. Europa y Estados Unidos están tratando de relajar los confinamientos al tiempo que tratan de reducir las infecciones, una batalla mucho más compleja. Suecia está llevando a cabo el experimento de no confinar la economía y absorber los costes de la infección solo con medidas de distanciamiento social. ¿Se trata de un presagio de que es posible desconfinar las economías antes de llegar a un adecuado control del virus? Dado que cada país cuenta con sus propias normas sociales y registra tasas de infección y mortalidad diferentes, debemos ser cautos y no generalizar la experiencia de un país. Tendremos más información según pase el tiempo y nuestra estrategia de inversión se ajustará según varíen los datos y las valoraciones.

 

Mercados desarrollados

Análisis mensual

En abril, las condiciones del mercado aparentemente comenzaron a regresar a niveles más “normales” según las ingentes medidas de estímulo de los gobiernos comenzaron a hacer efecto en los distintos mercados desarrollados, principalmente, en Estados Unidos. El índice VIX perdió 19 puntos porcentuales tras alcanzar la cota 83 en marzo.1 Durante el mes, las variaciones de las rentabilidades de la deuda pública a 10 años de mercados desarrollados fueron heterogéneas. Las medidas adoptadas por los bancos centrales siguieron siendo el factor impulsor: las rentabilidades cayeron más en los casos en que los bancos centrales se mostraron más agresivos en sus políticas expansivas y viceversa.

Perspectiva

En general, auguramos que la acomodación de la política monetaria en los diversos mercados desarrollados persistirá en los próximos meses. Tras llevar a cabo una relajación agresiva de sus políticas en marzo y asistir a una estabilización de las condiciones del mercado, es de entender que la mayoría de los bancos centrales esperaran a ver si resulta necesario adoptar nuevas medidas acomodaticias. Dicho extremo dependerá de la situación del mercado y la evolución de la economía subyacente. Sin embargo, dada la marcada debilidad de las presiones inflacionarias (al alza) y el embate a las economías de una grave perturbación exógena, hay numerosas razones para creer que los bancos centrales se mostrarán dispuestos a relajar aún más sus políticas, si bien la mayoría de ellos deberían proceder con medidas de política no convencionales (por ejemplo, medidas de expansión cuantitativa y medidas de provisión de liquidez), pues los tipos oficiales de la mayoría de las economías de los mercados desarrollados ya son bajos.

Mercados emergentes

Análisis mensual

Los activos de mercados emergentes subieron en abril al hacer efecto en los mercados financieros los estímulos monetarios y fiscales desplegados por autoridades de todo el mundo. El crédito de mercados emergentes denominado en USD se situó a la cabeza del rendimiento, impulsado por el segmento de alta rentabilidad, así como los sectores industrial, de consumo y metales y minería. La deuda nacional siguió la estela de la corporativa al evolucionar favorablemente los bonos locales y fortalecerse las monedas de la esfera emergente frente al USD. La deuda soberana denominada en USD quedó rezagada, al evolucionar de igual forma los países de América Latina.2

Perspectiva

Tras la incipiente estabilización observada en abril, la atención del mercado se centrará en la relajación paulatina de las medidas de confinamiento en el mundo desarrollado. China, el primer país en entrar en la crisis y el primero en salir, podría darnos algunas pistas sobre qué cabe esperar de los patrones de recuperación: hasta ahora, la evidencia apunta a una evolución aletargada (que podría rebotar desde mínimos) del sector de servicios y un repunte más convincente del sector manufacturero, recientemente atemperado por los débiles datos de exportaciones. La posibilidad de que se produzca una nueva oleada de infecciones también podría poner en peligro una recuperación más decisiva de la actividad económica y es necesario seguir la evolución al respecto.

 

Crédito

Análisis mensual

El factor impulsor clave de los diferenciales de crédito en abril fue el mayor optimismo en las expectativas para los mercados, pues el debate del coronavirus pasó a girar en torno a estrategias para salir del confinamiento y las respuestas de política se intensificaron, con nuevas medidas de respaldo en forma de liquidez para las compañías y ventajas fiscales para los trabajadores suspendidos como resultado del confinamiento. El mes puede dividirse en general en dos fases: una caída inicial desde los amplios diferenciales de marzo, seguida por una consolidación hacia el cierre de mes, cuando los diferenciales regresaron a cotas de febrero de 2016, última vez en que el petróleo se situó por debajo de 30 USD por barril y la expectativa de referencia era una recesión impulsada por la demanda.3

Perspectiva

Enmarcamos la perspectiva para el crédito en una sencilla pregunta: ¿es ahora el momento de comprar? Los fundamentales se han consolidado y los más optimistas se basan en los avances hacia una vacuna y los planes para salir del confinamiento, con la economía respaldada por el nivel actual de políticas de estímulo/soporte, mientras que los más pesimistas se centran en el riesgo de nuevas infecciones y el coste económico que ilustran los débiles datos económicos actuales. Las valoraciones parecen ser razonables para la situación actual.

Productos titulizados

Análisis mensual

El mercado de activos titulizados repuntó en parte en abril, estrechándose los diferenciales en diferentes medidas, si bien en todos los sectores permanecieron en niveles sustancialmente más amplios con respecto a sus cotas previas a la crisis de la COVID-19. La recuperación se ha dividido claramente: los activos y los valores de mayor calidad con respaldo de la Reserva Federal se han recuperado más significativamente y los valores más sensibles a la evolución del crédito han quedado rezagados. Las condiciones fundamentales del crédito siguen enfrentándose a una situación compleja: el desempleo en Estados Unidos ha aumentado en las seis últimas semanas en más de 30 millones de personas.4

Perspectiva

Auguramos que los diferenciales seguirán estrechándose en la mayoría de los sectores de activos titulizados en mayo. Las nuevas emisiones siguen siendo muy escasas y las ventas en el mercado secundario se han ralentizado sustancialmente, mientras que la demanda parece estar aumentando de forma sostenida. No es probable que los diferenciales recuperen sus niveles anteriores a la crisis de la COVID-19 en vista de los elevados riesgos económicos que plantea el virus, si bien prevemos que continúen estrechándose desde sus cotas actuales. Consideramos que la situación actual del mercado representa una atractiva oportunidad de inversión, pues pensamos que los diferenciales actuales compensan con creces los riesgos de crédito reales.

 
 

1 Fuente: Bloomberg, a 30 de abril de 2020

2 Fuente: JP Morgan, a 30 de abril de 2020

3 Fuente: Bloomberg, a 30 de abril de 2020

4 Fuente: Bloomberg, a 30 de abril de 2020

 
 

CONSIDERACIONES SOBRE RIESGOS

No existe garantía de que una cartera vaya a alcanzar su objetivo de inversión. Las carteras están expuestas al riesgo de mercado, que es la posibilidad de que los valores de mercado de los títulos de la cartera bajen y que, por consiguiente, el valor de las acciones de la cartera sea inferior al que usted pagó por ellas. Los valores de mercado pueden cambiar a diario por acontecimientos económicos y de otro tipo (por ejemplo, catástrofes naturales, crisis sanitarias, atentados terroristas, conflictos y disturbios) que afecten a mercados, países, compañías o gobiernos. Resulta difícil predecir el momento en que se producirán tales acontecimientos, así como su duración y sus posibles efectos adversos (por ejemplo, para la liquidez de las carteras). En consecuencia, su inversión en una cartera podrá comportar pérdidas.  Los títulos de renta fija están sujetos a la capacidad del emisor de realizar puntualmente los pagos del capital principal y los intereses (riesgo de crédito), a las variaciones de los tipos de interés (riesgo de tipos de interés), a la solvencia del emisor y a la liquidez del mercado en general (riesgo de mercado). En un entorno de subidas de los tipos de interés, los precios de los bonos pueden caer y dar lugar a periodos de volatilidad y a aumentos de los reembolsos en las carteras. En un entorno de caídas de los tipos de interés, la cartera puede generar menos ingresos. Los títulos más a largo plazo pueden ser más sensibles a las variaciones de los tipos de interés. Ciertos títulos de deuda pública estadounidense comprados por la estrategia, tales como los emitidos por Fannie Mae y Freddie Mac, carecen de la garantía del prestigio y la solvencia de Estados Unidos. Es posible que estos emisores no tengan los fondos para atender sus obligaciones de pago en el futuro. Los préstamos de bancos públicos están sujetos al riesgo de liquidez y al riesgo de crédito de los títulos con calificaciones inferiores. Los títulos de alta rentabilidad (bonos basura) son valores con calificaciones más bajas que pueden entrañar un mayor riesgo de crédito y de liquidez. Los títulos de deuda soberana están sujetos al riesgo de impago. Los bonos de titulización hipotecaria y los bonos de titulización de activos son sensibles al riesgo de amortización anticipada y a un mayor riesgo de impago y podrían ser difíciles de valorar y de vender (riesgo de liquidez). Asimismo, están sujetos a riesgos de crédito, de mercado y de tipos de interés. El mercado de divisas es altamente volátil. Influyen en los precios de estos mercados, entre otros factores, los cambios en la oferta y la demanda de una divisa en particular, las condiciones comerciales, los programas y las políticas fiscales, monetarios y de control de los mercados de divisas nacionales o extranjeros y las variaciones de los tipos de interés nacionales y extranjeros. Las inversiones en mercados extranjeros comportan riesgos específicos como, por ejemplo, de divisa, políticos, económicos y de mercado. Invertir en países de mercados emergentes comporta riesgos mayores que los relacionados generalmente con inversiones en el extranjero. Los instrumentos derivados pueden incrementar las pérdidas de forma desproporcionada y tener un impacto significativo en la rentabilidad. También pueden estar sujetos a riesgos de contraparte, liquidez, valoración, correlación y de mercado. Los títulos restringidos e ilíquidos pueden ser más difíciles de vender y de valorar que los títulos que cotizan en mercados organizados (riesgo de liquidez). Debido a la posibilidad de que las amortizaciones anticipadas alteren los flujos de caja sobre las obligaciones hipotecarias garantizadas, no es posible establecer con antelación su fecha de vencimiento final o su vida media. Además, si la garantía de la obligación hipotecaria garantizada o las garantías de terceros fueran insuficientes para realizar pagos, la cartera podría incurrir en pérdidas.

 
 
 
The Global Fixed Income team follows a seamless process with a global outlook. They seek to identify and capture the potential value in situations where the market's implied forecasts are extreme.
 
 
 
 
 

DEFINICIONES

R* es el tipo de interés real a corto plazo que se daría cuando la economía se encuentra en una situación de equilibrio, es decir, el desempleo se halla en una tasa neutral y la inflación se encuentra en el nivel objetivo.

DEFINICIONES DE ÍNDICES

Los índices que se muestran en este informe no pretenden describir el rendimiento de una inversión concreta y no incluyen gastos, comisiones o gastos de suscripción, que reducirían la rentabilidad. Los índices que se muestran no están gestionados y no deben considerarse una inversión. No es posible invertir directamente en un índice.

El índice Bloomberg Barclays Euro Aggregate Corporate (Bloomberg Barclays Euro IG Corporate) es un índice concebido para reflejar el rendimiento del mercado de bonos corporativos con grado de inversión denominados en EUR.

El índice Bloomberg Barclays Global Aggregate Corporate es el componente corporativo del índice Barclays Global Aggregate, que proporciona un indicador general de los mercados globales de renta fija con grado de inversión.

El índice Bloomberg Barclays U.S. Corporate (Bloomberg Barclays U.S. IG Corp) es un índice de referencia general que mide el mercado de bonos corporativos con grado de inversión, de tipo fijo y sujetos a fiscalidad.

El índice Bloomberg Barclays U.S. Corporate High Yield mide el mercado de bonos corporativos sin grado de inversión, de tipo fijo, sujetos a fiscalidad y denominados en USD. Los títulos se clasifican como alta rentabilidad si la calificación mediana de Moody's, Fitch y S&P es Ba1/BB+/BB+ o inferior. El índice excluye la deuda de mercados emergentes.

El índice Bloomberg Barclays U.S. Mortgage Backed Securities (MBS) sigue la evolución de bonos de titulización hipotecaria pass-through de agencia (hipotecas de tipo ajustable tanto a tipo fijo como híbridas) garantizados por Ginnie Mae (GNMA), Fannie Mae (FNMA) y Freddie Mac (FHLMC). El índice se elabora agrupando conjuntos de bonos de titulización hipotecaria individuales con entrega por determinar en agregados o genéricos basados en programas, cupones y años de emisión. Introducidos en 1985, los índices de tipo fijo de GNMA, FHLMC y FNMA correspondientes a títulos a 30 y 15 años se antedataron a enero de 1976, mayo de 1977 y noviembre de 1982, respectivamente. En abril de 2007, se incorporaron al índice los bonos pass-through de hipotecas a tipo ajustable híbridas de agencia.

El índice de precios al consumo (IPC) es una medida que examina la media ponderada de los precios de una cesta de bienes y servicios de consumo, como transporte, alimentos y atención sanitaria.

EUR vs. USD: rentabilidad total del EUR frente al USD.

Bonos alemanes a 10 años: índice Germany Benchmark 10-Year Datastream Government; deuda pública japonesa a 10 años: índice Japan Benchmark 10-Year Datastream Government; y bono del Tesoro estadounidense a 10 años: índice U.S. Benchmark 10-Year Datastream Government.

El índice ICE BofAML European Currency High-Yield Constrained (ICE BofAML Euro HY Constrained) está diseñado para seguir la evolución del crédito sin grado de inversión denominado en EUR y GBP emitido al público en los mercados de eurobonos, los mercados locales en GBP o los mercados locales en EUR por emisores de todo el mundo.

El índice ICE BofAML U.S. Mortgage-Backed Securities (ICE BofAML U.S. Mortgage Master) sigue el rendimiento de los bonos pass-through de hipotecas residenciales denominadas en USD, a tipo fijo e híbridas, emitidos al público por agencias estadounidenses en el mercado nacional estadounidense.

El índice ICE BofAML U.S. High Yield Master II Constrained (ICE BofAML U.S. High Yield) es un índice ponderado por el valor de mercado de todos los bonos de alta rentabilidad nacionales y yankees, entre los que se incluyen bonos con interés aplazado y títulos con pago en especie. Sus títulos tienen vencimientos de un año o más y una calificación crediticia inferior a BBB-/Baa3, pero no incurren en incumplimiento.

El índice ISM Manufacturing se basa en encuestas a más de 300 compañías manufactureras a cargo del Institute of Supply Management. El índice ISM Manufacturing sigue el empleo, la producción, las existencias, los nuevos pedidos y las entregas de proveedores. Se confecciona un índice de difusión compuesto que sigue las condiciones del sector manufacturero nacional a partir de los datos de estas encuestas.

Deuda pública italiana a 10 años: índice Italy Benchmark 10-Year Datastream Government.

El índice JP Morgan CEMBI Broad Diversified es un índice de referencia de bonos corporativos líquidos de mercados emergentes globales que sigue la evolución de bonos corporativos denominados en USD emitidos por entidades de mercados emergentes.

El índice JPMorgan Government Bond—Emerging Markets (JPM Local EM Debt) sigue la evolución de bonos denominados en moneda local emitidos por gobiernos de mercados emergentes. El índice se perfila como la referencia que indica dónde puede invertirse e incluye solo aquellos países a los que puede acceder la mayor parte de la base inversora internacional (se excluyen China e India desde septiembre de 2013).

El índice JPMorgan Government Bond Emerging Markets (JPM External EM Debt) sigue la evolución de bonos denominados en moneda local emitidos por gobiernos de mercados emergentes. El índice se perfila como la referencia que indica dónde puede invertirse e incluye solo aquellos países a los que puede acceder la mayor parte de la base inversora internacional (se excluyen China e India desde septiembre de 2013).

El índice JP Morgan Emerging Markets Bond Global (EMBI Global) sigue la rentabilidad total de instrumentos de deuda externa negociados en los mercados emergentes y es una versión ampliada del EMBI+. Al igual que el EMBI+, el EMBI Global incluye bonos Brady, préstamos y eurobonos denominados en USD con un valor nominal en circulación de, al menos, 500 millones de USD.

El índice JP Morgan GBI-EM Global Diversified es un índice de referencia global, líquido y ponderado por la capitalización de mercado de bonos corporativos de mercados emergentes denominados en USD representativos de Asia, América Latina, Europa y Oriente Medio/África.

JPY vs. USD: rentabilidad total del JPY frente al USD.

El índice de asequibilidad de viviendas de la National Association of Realtors compara la mediana de las rentas con el coste de la vivienda mediana.

El índice Nikkei 225 (Japan Nikkei 225) es un índice ponderado por precio de las 225 compañías niponas de primera clase más destacadas que cotizan en la bolsa de Tokio.

El índice MSCI AC Asia ex-Japan (MSCI Asia ex-Japan) representa a compañías de gran y mediana capitalización de dos de tres países de mercados desarrollados (excluido Japón) y ocho países de mercados emergentes de Asia.

El índice MSCI All Country World (ACWI, MSCI Global Equities) es un índice ponderado por capitalización bursátil ajustado por las acciones en libre circulación que tiene por objeto medir la evolución de las bolsas de mercados desarrollados y emergentes. La expresión “en libre circulación” designa la proporción de las acciones en circulación que se consideran disponibles para su compra por los inversores en los mercados bursátiles. La evolución del índice se expresa en USD y supone que los dividendos netos se reinvierten.

El índice MSCI Emerging Markets (MSCI Emerging Equities) representa a compañías de gran y mediana capitalización de 23 países de mercados emergentes.

El índice MSCI World (MSCI Developed Equities) representa a compañías de gran y mediana capitalización de 23 países de mercados desarrollados.

El índice de directores de compras (PMI) es un indicador de la salud económica del sector manufacturero.

El índice S&P 500® (S&P 500 EE. UU.) mide la rentabilidad del segmento de gran capitalización del mercado de renta variable estadounidense, cubriendo aproximadamente el 75% de dicho mercado. El índice incluye 500 compañías punteras de sectores líderes de la economía estadounidense.

El índice S&P/LSTA U.S. Leveraged Loan 100 (S&P/LSTA Leveraged Loan) tiene como fin reflejar el rendimiento de las mayores líneas de financiación del mercado de préstamos apalancados.

El índice S&P GSCI Copper(cobre), subíndice de S&P GSCI, supone para los inversores una referencia fiable y pública sobre la evolución de las inversiones en el mercado del cobre.

El índice S&P GSCI Softs (GSCI Soft Commodities) es un subíndice de S&P GSCI que mide el rendimiento solo de las materias primas agrícolas, ponderado por la producción mundial. En 2012, el índice S&P GSCI Softs incluyó las siguientes materias primas: café, azúcar, coco y algodón.

Deuda pública española a 10 años: índice Spain Benchmark 10-Year Datastream Government.

El índice Thomson Reuters Convertible Global Focus USD Hedged es un índice ponderado por mercado con un tamaño mínimo para inclusión de 500 millones de USD (Estados Unidos), 200 millones de EUR (Europa), 22.000 millones de JPY y 275 millones de USD (otros) de bonos convertibles vinculados a títulos de renta variable.

Deuda pública británica a 10 años: índice U.K. Benchmark 10-Year Datastream Government. En el caso de los siguientes índices de deuda pública de Datastream, los índices de referencia se basan en bonos concretos. El bono escogido para cada serie es el más representativo disponible para la banda de vencimientos dada en cada punto temporal. Los índices de referencia se seleccionan de acuerdo con las convenciones aceptadas en cada mercado. Por lo general, el bono de referencia corresponde a la emisión más reciente de la banda de vencimientos dada; se tienen en cuenta también la rentabilidad, la liquidez, el volumen de la emisión y el cupón.

El índice del USD (DXY) es un índice del valor del USD con respecto a una cesta de divisas, a menudo denominada “cesta de monedas de los socios comerciales de Estados Unidos”.

El índice de volatilidad de mercado (VIX®) del Chicago Board Options Exchange (CBOE) muestra la expectativa del mercado con respecto a la volatilidad a 30 días.

DISTRIBUCIÓN

Esta comunicación se dirige exclusivamente a personas que residen en jurisdicciones donde la distribución o la disponibilidad de la información que aquí se recoge no vulneran las leyes o los reglamentos locales y solo se distribuirá entre estas personas.

Reino Unido: Morgan Stanley Investment Management Limited está autorizada y regulada por la Autoridad de Conducta Financiera. Inscrita en Inglaterra. Número de registro: 1981121. Domicilio social: 25 Cabot Square, Canary Wharf, Londres E14 4QA, autorizada y regulada por la Autoridad de Conducta Financiera. Dubái: Morgan Stanley Investment Management Limited (Representative Office, Unit Precinct 3-7th Floor-Unit 701 and 702, Level 7, Gate Precinct Building 3, Dubai International Financial Centre, Dubái, 506501 (Emiratos Árabes Unidos). Teléfono: +97 (0)14 709 7158). Alemania Morgan Stanley Investment Management Limited Niederlassung Deutschland Junghofstrasse 13-15 60311 Fráncfort (Alemania) (Gattung: Zweigniederlassung (FDI) gem. § 53b KWG).  Irlanda: Morgan Stanley Investment Management (Ireland) Limited. Domicilio social: The Observatory, 7-11 Sir John Rogerson's Quay, Dublín 2 (Irlanda). Inscrita en Irlanda con el número de sociedad 616662. Regulada por el Banco Central de Irlanda. Italia: Morgan Stanley Investment Management Limited, Milan Branch (Sede Secondaria di Milano) es una sucursal de Morgan Stanley Investment Management Limited, sociedad inscrita en el Reino Unido, autorizada y regulada por la Autoridad de Conducta Financiera y con domicilio social en 25 Cabot Square, Canary Wharf, Londres, E14 4QA. Morgan Stanley Investment Management Limited, Milan Branch (Sede Secondaria di Milano), con sede en Palazzo Serbelloni, Corso Venezia, 16, 20121 Milán (Italia), se encuentra inscrita en Italia con el número de sociedad y de IVA 08829360968. Países Bajos: Morgan Stanley Investment Management, Rembrandt Tower, 11th floor, Amstelplein 1, 1096HA (Países Bajos). Teléfono: 31 2-0462-1300. Morgan Stanley Investment Management es una sucursal de Morgan Stanley Investment Management Limited. Morgan Stanley Investment Management Limited está autorizada y regulada por la Autoridad de Conducta Financiera en el Reino Unido. Suiza: Morgan Stanley & Co. International plc, London, Zurich Branch. Autorizada y regulada por la Eidgenössische Finanzmarktaufsicht (“FINMA”). Inscrita en el registro mercantil de Zúrich con el número CHE-115.415.770. Domicilio social: Beethovenstrasse 33, 8002 Zúrich (Suiza). Teléfono +41 (0) 44 588 1000. Fax: +41(0)44 588 1074.

Japón:En el caso de los inversores profesionales, este documento se facilita o se distribuye solo con fines informativos. En el caso de aquellas personas que no sean inversores profesionales, este documento se distribuye en relación con el negocio de Morgan Stanley Investment Management (Japan) Co., Ltd. (“MSIMJ”) con respecto a contratos de gestión discrecional de inversiones y contratos de asesoramiento de inversiones. Este documento no se concibe como una recomendación o una invitación para llevar a cabo operaciones ni ofrece ningún instrumento financiero concreto. En virtud de un contrato de gestión de inversiones, con respecto a la gestión de activos de un cliente, el cliente ordena políticas de gestión básicas por adelantado y encarga a MSIMJ que tome todas las decisiones de inversión con base en un análisis del valor de los títulos, entre otros factores, y MSIMJ acepta dicho encargo. El cliente deberá delegar en MSIMJ las facultades necesarias para realizar inversiones. MSIMJ ejerce las facultades delegadas con base en las decisiones de inversión de MSIMJ y el cliente se abstendrá de emitir instrucciones concretas. Todos los beneficios y las pérdidas de inversión pertenecen a los clientes; el capital principal no está garantizado. Antes de invertir, estudie los objetivos de inversión y la naturaleza de los riesgos. Se aplicará una comisión de asesoramiento de inversiones por contratos de asesoramiento de inversiones o contratos de gestión de inversiones, en proporción al plazo del contrato y en función de la cantidad de activos objeto del contrato multiplicada por cierto tipo (como máximo, del 2,20% anual, impuestos incluidos). En el caso de algunas estrategias, puede aplicarse una comisión de contingencia, además de la comisión que se menciona anteriormente. También puede incurrirse en gastos indirectos, como comisiones de intermediación de valores registrados. Dado que estos gastos y comisiones varían en función del contrato y otros factores, MSIMJ no puede indicar los tipos, los límites máximos, etc. por adelantado. Todos los clientes deben leer minuciosamente los documentos que se facilitan antes de la suscripción de un contrato antes de formalizarlo. Este documento lo distribuye en Japón MSIMJ, sociedad inscrita con el número 410 (Dirección de la oficina financiera local de Kanto [sociedades de instrumentos financieros]), afiliación: Japan Securities Dealers Association, Investment Trusts Association, Japan, Japan Investment Advisers Association y Type II Financial Instruments Firms Association.

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Una cuenta gestionada por separado podría no ser adecuada para todos los inversores. Las cuentas gestionadas por separado según la estrategia incluyen diversos títulos y no reproducirán necesariamente la rentabilidad de un índice. Antes de invertir, estudie minuciosamente los objetivos de inversión, los riesgos y las comisiones de la estrategia. Se requiere un nivel mínimo de activos. Para conocer información importante sobre el gestor de inversiones, consulte la parte 2 del formulario ADV.

Antes de invertir, estudie minuciosamente los objetivos de inversión, los riesgos, las comisiones y los gastos de los fondos. En los folletos, figuran esta y otra información sobre los fondos. Para obtener un ejemplar del folleto, descárguelo en morganstanley.com/im o llame al 1-800-548-7786. Lea el folleto detenidamente antes de invertir.

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Hong Kong: Este documento lo emite Morgan Stanley Asia Limited para utilizarse en Hong Kong y únicamente podrá facilitarse a “inversores profesionales”, según se define este término en la Ordenanza de valores y futuros (Securities and Futures Ordinance) de Hong Kong (capítulo 571). El contenido de este documento no lo ha revisado ni aprobado ninguna autoridad reguladora, ni siquiera la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong. En consecuencia, salvo en casos de exención conforme a la legislación pertinente, este documento no podrá emitirse, facilitarse, distribuirse, dirigirse ni ofrecerse al público en Hong Kong. Singapur: Esta publicación no debe considerarse una invitación de suscripción o adquisición, directa o indirectamente, dirigida al público o a cualquier persona concreta de este en Singapur, salvo a (i) inversores institucionales conforme al artículo 304 del capítulo 289 de la Ley de valores y futuros (Securities and Futures Act, “SFA”) de Singapur, (ii) a “personas relevantes” (incluidos inversores acreditados) de conformidad con el artículo 305 de la SFA, y de acuerdo con las condiciones especificadas en el artículo 305 de la SFA, o (iii) de otro modo de conformidad y de acuerdo con las condiciones de cualquier otra disposición aplicable de la SFA. La Autoridad Monetaria de Singapur no ha revisado esta publicación. Australia: Esta publicación la distribuye en Australia Morgan Stanley Investment Management (Australia) Pty Limited, ACN: 122040037, AFSL n.º 314182, que acepta la responsabilidad de su contenido. Esta publicación y cualquier acceso a ella están dirigidos exclusivamente a “clientes mayoristas”, según el significado que se le atribuye a este término en la Ley de sociedades (Corporations Act) de Australia.

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No existen garantías de que una estrategia de inversión vaya a funcionar en todas las condiciones de mercado, por lo que cada inversor debe evaluar su capacidad para invertir a largo plazo, especialmente, en periodos de retrocesos en el mercado. Antes de invertir, los inversores deben consultar minuciosamente el documento de oferta correspondiente de la estrategia o del producto. Hay diferencias importantes en la forma de ejecutar la estrategia en cada uno de los vehículos de inversión.

Una cuenta gestionada por separado podría no ser adecuada para todos los inversores. Las cuentas gestionadas por separado según la estrategia incluyen diversos títulos y no reproducirán necesariamente la rentabilidad de un índice. Antes de invertir, estudie minuciosamente los objetivos de inversión, los riesgos y las comisiones de la estrategia.

Los puntos de vista y las opiniones pertenecen al autor o al equipo de inversión en la fecha de elaboración de este documento y podrán variar en cualquier momento debido a las condiciones del mercado o económicas y podrían no llegar a materializarse. Además, tales puntos de vista no se actualizarán o revisarán de otro modo con el fin de recoger la información disponible o las circunstancias existentes y los cambios que se produzcan después de la fecha de publicación. Los puntos de vista expresados no reflejan los de todos los equipos de inversión de Morgan Stanley Investment Management (MSIM), ni los de la compañía en conjunto, y podrían no plasmarse en todos los productos y las estrategias que ofrece la compañía.

Las previsiones y/o las estimaciones que se facilitan en este documento pueden variar y no llegar a materializarse. La información relativa a rentabilidades de mercado previstas y perspectivas de mercado se basa en los estudios, los análisis y las opiniones de los autores. Estas conclusiones son de naturaleza especulativa, pueden no llegar a producirse y no pretenden predecir la rentabilidad futura de ningún producto concreto de Morgan Stanley Investment Management.

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